lunes, 27 de marzo de 2017

VOCACION ILUMINADA

VOCACION ILUMINADA. 4º Domingo de Cuaresma (VISIÓN)


 El que verdaderamente “ve” ha alcanzado la fe. Responder a la llamada es culmen de un proceso de recuperación de la visión, de corrección de las distorsiones perceptivas. Pues al final es Jesús mismo la luz.

* El ciego de nacimiento es un paradigma de la ceguera humana, una ceguera contagiosa. Vemos poco y mal. Nos fijamos en las apariencias. No conocemos en profundidad a los demás. Y nos conocemos demasiado poco a nosotros mismos. No acabamos de entender el sentido de la vida, ni el sentido de nuestra vida. Y andamos desorientados (sin caminos) y desanimados (sin fuerzas)

Las causas de nuestras cegueras son muchas:
- Los prejuicios que nos hacen ver las cosas de un solo color (negro, o rosa, o gris...)
- El egoísmo que no nos deja ver otra cosa distinta que a nosotros mismos
- La miopía de quien ve las cosas sólo de tejas abajo y no descubre al Señor por ningún sitio
- El daltonismo de la confusión que nos lleva a no saber distinguir lo que es verdaderamente bueno o malo para nosotros.
- Las cataratas de lo agobios y de las prisas que nos llevan a fijarnos solamente en el trabajo
- El sueño que nos mantiene con los ojos ciegos al sentido de la vida... y un sin fin de enfermedades oculares más.

Sólo Jesús puede curar al ciego de nacimiento. Sólo Jesús puede librarnos de nuestras oscuridades. Pero necesitamos la fe. Hemos de creer en su palabra y dejarnos llevar a la piscina. La piscina es la Iglesia y sus aguas salvadoras son el bautismo. Con los ojos del corazón limpios y con el corazón nutrido con esa presencia amiga del Maestro podemos ir por la vida sin tropezar, con sentido y orientación, con ánimos. El camino vocacional en si, es un caminar en la luz, un proceso de conversión cuya respuesta, entre mas autentica sea mas te acercas a la luz y mas te conviertes en luz para los demás. 

Por la fe se nos concede un exceso de luz, por el que podemos reconocer a Cristo en sus diversas presencias (en el hermano, en el pobre y necesitado, en la eucaristía, en la Palabra, en la Comunidad reunida en su nombre, en el fondo de sí mismo...) y hacerse sensible a sus llamadas e invitaciones, hasta arriesgar la propia vida. Con la luz y la fuerza del Señor llegamos a ser también luz para curar a los demás ciegos y nos convertimos en instrumentos de salvación y ese es el sentido de una respuesta vocacional. 

miércoles, 22 de marzo de 2017

CUARESMA VOCACIONAL III

VOCACION ACOMPAÑADA

3º Domingo de Cuaresma (DIÁLOGO)

La samaritana descubrió su misión evangelizadora en proceso de diálogo, difícil pero sincero, con Jesús. El discernimiento fue el resultado. Se acercó desafiante y salió entusiasmada. Se podría indicar este sentido colocando sobre el camino un CÁNTARO VACÍO, junto a un POZO o una FUENTE que mana continuamente
Región de Samaría. Un día de calor. Una mujer va a sacar agua. En el brocal del pozo está sentado un judío. Tiene cara de paz. No le importa nada. Sólo le importa lo esencial. Es un hombre extraño: Ama; no atrapa. Es un hombre sorprendente: no pide lo que piden todos los hombres; este hombre lleva a la persona a su verdad, a su intimidad, a su propia responsabilidad. Este hombre es la Verdad, dice la Verdad y pone en camino hacia la Verdad. No se ha visto un caso semejante.
Y ello penetra al sentido de nuestra vida, a nuestra vocación, a esa llamada que desde lo más profundo nos está afectando. Porque todos somos sedientos de vida. Pero no hacemos nada más que beber en aguas que no quitan la sed:

- Sentimos necesidad de amor, pero bebemos egoísmo para aplacar la sed.
- Sentimos necesidad de felicidad y bebemos entretenimientos pasajeros.
- Sentimos necesidad de hondura y nos alimentamos de superficialidad que vacía el corazón

Quien se acerca a este Hombre experimenta que lo esencial es lo único que quita la sed. Más aún, sentimos como la Samaritana que lo fundamental es creer en Él y seguir sus pasos.



Tu a que agua te acercas? Desde donde buscas dar sentido a tu vocación? 

viernes, 10 de marzo de 2017

CUARESMA VOCACIONAL II

VOCACION SEDUCIDA

Continuamos con tu cuaresma vocacional desde el segundo domingo!

Evangelio según San Mateo 17,1-9. 

Jesús tomó a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los llevó aparte a un monte elevado.  Allí se transfiguró en presencia de ellos: su rostro resplandecía como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como la luz. 
De pronto se les aparecieron Moisés y Elías, hablando con Jesús. 
Pedro dijo a Jesús: "Señor, ¡qué bien estamos aquí! Si quieres, levantaré aquí mismo tres carpas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías". 
Todavía estaba hablando, cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y se oyó una voz que decía desde la nube: "Este es mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta mi predilección: escúchenlo". 
Al oír esto, los discípulos cayeron con el rostro en tierra, llenos de temor. 
Jesús se acercó a ellos y, tocándolos, les dijo: "Levántense, no tengan miedo". 
Cuando alzaron los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús solo. 
Mientras bajaban del monte, Jesús les ordenó: "No hablen a nadie de esta visión, hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos".
 


Podemos meditar este Evangelio  en el contexto vocacional desde tres verbos:

·       ACOMPAÑAR A JESÚS: Jesús vive las experiencias más intensas de su vida y las comparte con sus amigos más íntimos. Estos amigos han sentido el llamado a seguirlo y han hecho camino con El, aun cuando no se acabe de comprender su proyecto.  Es esencial en  el Jesus de ayer,  hoy y siempre el buscar estos amigos. ¿Te ha puesto a pensar alguna vez, si eres parte de estos amigos?

·       SUBIR: Jesús, además, es el maestro de los desplazamientos. Invita a ponerse en movimiento, a caminar hacia arriba, por encima de las preocupaciones que anestesian la vida. El amor es presuroso. Y a   ti también te llama: ¡Sal de lo normal¡ !Camina hacia arriba y hacia delante¡ !Muévete! ¡No te conformes! ¡Imagina!. !Sueña¡ ¡Atrévete!.

·       CONTEMPLAR: En la intimidad Jesús se muestra tal y como es, sin disfraces. Con un destello manifiesta su identidad. Es el Señor, el Hijo de Dios que tiene palabras de vida. Su secreto gira en torno a su muerte y resurrección, tema del que habla con Moisés y Elías. Nos sitúa en el centro de la revelación, el núcleo mismo de la Escritura. Ese mensaje es el que comparte a sus seguidores, para que tambien identificados lo lleven a la humanidad.  Lo reconocen  como tal quien ha sido sorprendidos por la gloria de Jesús, seducidos por él. Hay algo de esto en tu corazón?



·       BAJAR: Cuando Jesús lleva a sus amigos a la intimidad con El, invita a regresar de nuevo al mundo de los hombres y mujeres, a la realidad, a sus necesidades, pues lo que le interesa es que compartamos esta experiencia de encuentro con El.  El discípulo vuelve con un secreto dentro. Guarda un fuego que le quema las entrañas. Vuelve al mundo, pero ya no es del mundo. En su corazón lleva grabada una cruz brillante.

sábado, 4 de marzo de 2017

MI CUARESMA VOCACIONAL





PRIMER DOMINGO DE CUARESMA



EVANGELIO: Mateo 4,4-11 



 Un Espacio para ti que disciernes tu vocación, y te planteas la vida consagrada o sacerdotal.

REFLEXION.
Las tentaciones que Jesús sufre son mesiánicas. Afectan a su vocación (la escucha de la palabra) y a su misión (la forma de dar cumplimiento a esa palabra)
Toda vocación pasa por momentos de crisis y de tentaciones. Las tentaciones no son  enfermedad espiritual, sino un peldaño de ascenso en la vida vocacional, en camino a la santidad. En el caminar de tu búsqueda podrías encontrar las mismas tentaciones que tuvo Jesús antes de iniciar la misión que el Padre le encomendaba y en respuesta a su vocación.


 La primera tentación mueve a despreciar la Palabra y a conformarse con el Pan. Dios no nos tiene nada que decir. Lo importante es satisfacer nuestras necesidades, gustos, apetencias.  Estos son los que mueven las grandes y pequeñas decisiones. Esta te aleja de optar por una vida de obediencia a la voluntad del Padre (voto de obediencia) 



La segunda tentación aspira al espectáculo, a una vida cristiana de ensueño, a la evitación de todo sufrimiento y obstáculo, al éxito fácil, a seguir al Maestro sin cargar la cruz. No existe ninguna vocación sin cruz. Esta te aleja de optar por una vida totalmente para Dios (voto de castidad) 








La tercera tentación presenta la seducción de las riquezas, del prestigio, de la fama, del poder, del esplendor, de la popularidad, del lujo... como los objetivos primeros de la vida. * Todo eso es humo que se lleva el viento. Sólo Dios basta. Desde Él hemos de vivir la vida. Esta  te aleja de optar por una vida pobre, en dependencia de sólo Dios. (voto de pobreza )


Vemos que  Jesús no razona con tentador. Lo rechaza. Sabe que es muy astuto y como padre de la mentira sabe engañar. Ante el tentador sólo cabe el rechazo inmediato y la obediencia a la Palabra, confianza en que sólo el basta y abandono en su plan.



miércoles, 15 de febrero de 2017

FAMILIA VOCACIONADA

LA VOCACION RELIGIOSA NACE EN LA FAMILIA

Muchos son los ejemplos que pudiera brindarles sobre una familia que haya conducido a sus hijos al discernimiento de su verdadera vocación. Entre los más conocidos está la mismísima familia de Nazareth, o pienso también, en la familia de Agustín de Hipona, aunque solo haya influido su madre Santa Mónica. Sin embargo, quisiera ahora presentarle a una santa especial: Santa Teresita del niño Jesús, cuyos padres son santos: Luis Martin y Acelia María Guerin.
 Teresa era la última de cinco hermanas había tenido dos hermanos más, pero ambos habían fallecido. Tuvo una infancia muy feliz. Sentía gran admiración por sus padres: «No podría explicar lo mucho que amaba a papá, decía Teresa, todo en él me suscitaba admiración».

Cuando sólo tenía cinco años, su madre murió, y se truncó bruscamente su felicidad de la infancia. Desde entonces, pesaría sobre ella una continua sombra de tristeza, a pesar de que la vida familiar siguió transcurriendo con mucho amor. Es educada por sus hermanas, especialmente por la segunda; y por su gran padre, quien supo inculcar una ternura materna y paterna a la vez.
Con él aprendió a amar la naturaleza, a rezar y a amar y socorrer a los pobres. Cuando tenía nueve años, su hermana, que era para ella «su segunda mamá», entró como carmelita en el monasterio de la ciudad. Nuevamente Teresa sufrió mucho, pero, en su sufrimiento, adquirió la certeza de que ella también estaba llamada al Carmelo.

Entró al Carmelo y luego de una grave enfermedad murió a los 23 años. Una joven que mantenía correspondencia con misioneros y se encargaba de orar por ellos, y por tal razón es junto a San Francisco Javier, la patrona de las misiones. Un verdadero ejemplo, que los padres influyen tanto en la vida de los jóvenes, y más aún en la vida cristiana.

jueves, 2 de febrero de 2017

Oración por la vida consagrada

VEN ESPIRITU CREADOR 

¡Ven, Espíritu Creador, con tu multiforme gracia ilumina, vivifica y santifica a tu Iglesia!


Unida en alabanza te da gracias
por el don de la Vida Consagrada, otorgado y confirmado
en la novedad de los carismas a lo largo de los siglos.
Guiados por tu luz y 

arraigados en el bautismo,
hombres y mujeres, atentos a tus signos en la historia,
han enriquecido la Iglesia,
viviendo el Evangelio mediante el seguimiento de Cristo
casto y pobre, obediente, orante y misionero.

¡Ven Espíritu Santo, amor eterno del Padre y del Hijo!

Te pedimos que renueves
la fidelidad de los consagrados.
Vivan la primacía de Dios en las vicisitudes humanas,
la comunión y el servicio entre las gentes,
la santidad en el espíritu de las bienaventuranzas.

¡Ven, Espíritu Paráclito, fortaleza y consolación de tu pueblo!

Infunde en ellos la bienaventuranza de los pobres
para que caminen por la vía del Reino.
Dales un corazón capaz de consolar
para secar las lágrimas de los últimos.
Enséñales la fuerza de la mansedumbre
para que resplandezca en ellos el Señorío de Cristo.
Enciende en ellos la profecía evangélica
para abrir sendas de solidaridad
y saciar la sed de justicia.
Derrama en sus corazones tu misericordia
para que sean ministros de perdón y de ternura.
Revístelos de tu paz
para que puedan narrar, en las encrucijadas del mundo,
la bienaventuranza de los hijos de Dios.
Fortalece sus corazones en las adversidades
y en las tribulaciones,
se alegren en la esperanza del Reino futuro.
Asocia a la victoria del Cordero a los que por Cristo
y por el Evangelio están marcados con el sello del martirio.

Que la Iglesia, en estos hijos e hijas suyos,
pueda reconocer la pureza del Evangelio
y el gozo del anuncio que salva.

Que María, Virgen hecha Iglesia,
la primera discípula y misionera
nos acompañe en este camino.

Amén.

(papa Francisco) 

viernes, 13 de enero de 2017

Carta del papa a los jóvenes


«Queridos jóvenes,

         Tengo el agrado de anunciarles que en el mes de octubre del 2018 se celebrará el Sínodo de los Obispos sobre el tema «Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional». He querido que ustedes ocupen el centro de la atención porque los llevo en el corazón. Precisamente hoy se presenta el Documento Preparatorio, que les ofrezco como una “guía” para este camino.
         Me vienen a la memoria las palabras que Dios dirigió a Abrahán: «Vete de tu tierra, de tu patria y de la casa de tu padre a la tierra que yo te mostraré» (Gen 12,1). Estas palabras están dirigidas hoy también a ustedes: son las palabras de un Padre que los invita a “salir” para lanzarse hacia un futuro no conocido pero prometedor de seguras realizaciones, a cuyo encuentro Él mismo los acompaña. Los invito a escuchar la voz de Dios que resuena en el  corazón de cada uno a través del soplo vital del Espíritu Santo.
         Cuando Dios le dice a Abrahán «Vete», ¿qué quería decirle? Ciertamente no le pedía huir los suyos o del mundo. Su invitación fue una fuerte provocación para que dejase todo y se encaminase hacia una tierra nueva. Dicha tierra, ¿no es acaso para ustedes aquella sociedad más justa y fraterna que desean profundamente y que quieren construir hasta las periferias del mundo?
Sin embargo, hoy, la expresión «Vete» asume un significado diverso: el de la prevaricación, de la injusticia y de la guerra. Muchos jóvenes entre ustedes están sometidos al chantaje de la violencia y se ven obligados a huir de la tierra natal. El grito de ellos sube a Dios, como el de Israel esclavo de la opresión del Faraón (cfr. Es 2, 23).
         Deseo también recordarles las palabras que Jesús dijo un día a los discípulos que le preguntaban: «Rabbí […] ¿dónde vives?». Él les respondió: «Venid y lo veréis» (Jn 1,38). También a ustedes Jesús dirige su mirada y los invita a ir hacia Él. ¿Han encontrado esta mirada, queridos jóvenes? ¿Han escuchado esta voz? ¿Han sentido este impulso a ponerse en camino? Estoy seguro que, si bien el ruido y el aturdimiento parecen reinar en el mundo, esta llamada continua a resonar en el corazón da cada uno para abrirlo a la alegría plena. Esto será posible en la medida en que, a través del acompañamiento de guías expertos, sabrán emprender un itinerario de discernimiento para descubrir el proyecto de Dios en la propia vida. Incluso cuando el camino se encuentre marcado por la precariedad y la caída, Dios, que es rico en misericordia, tenderá su mano para levantarlos.
         En Cracovia, durante la apertura de la última Jornada Mundial de la Juventud, les pregunté varias veces: «Las cosas, ¿se pueden cambiar?». Y ustedes exclamaron juntos a gran voz «¡sí»”. Esa es una respuesta que nace de un corazón joven que no soporta la injusticia y no puede doblegarse a la cultura del descarte, ni ceder ante la globalización de la indiferencia. ¡Escuchen ese grito que viene de lo más íntimo! También cuando adviertan, como el profeta Jeremías, la inexperiencia propia de la joven edad, Dios los estimula a ir donde Él los envía: «No les tengas miedo, que contigo estoy para salvarte» (Jer 1,8).
         Un mundo mejor se construye también gracias a ustedes, que siempre desean cambiar y ser generosos. No tengan miedo de escuchar al Espíritu que les sugiere opciones audaces, no pierdan tiempo cuando la conciencia les pida arriesgar para seguir al Maestro. También la Iglesia desea ponerse a la escucha de la voz, de la sensibilidad, de la fe de cada uno; así como también de las dudas y las críticas. Hagan sentir a todos el grito de ustedes, déjenlo resonar en las comunidades y háganlo llegar a los pastores. San Benito recomendaba a los abades consultar también a los jóvenes antes de cada decisión importante, porque «muchas veces el Señor revela al más joven lo que es mejor» (Regla de San Benito III, 3).
         Así, también a través del camino de este Sínodo, yo y mis hermanos Obispos queremos contribuir cada vez más a vuestro gozo (cfr. 2 Cor 1,24). Los proteja María de Nazaret, una joven como ustedes a quien Dios ha dirigido su mirada amorosa, para que los tome de la mano y los guíe a la alegría de un ¡heme aquí! pleno y generoso (cfr. Lc 1,38).
         Con paternal afecto,
FRANCISCO


miércoles, 11 de enero de 2017

Jornada de Contemplacion 2015

JORNADA DE CONTEMPLACION 2015

Desde el castillo interior de santa Teresa de Jesus. El orante recorre el castillo, pero es llevado por Dios que es el protagonista de nuestra vida espiritual. El camino de amistad con Dios va en paralelo con la cotidianidad de la vida. Santa Teresa anima, y da consejos en este caminar, habla de los efectos del orante, de los frutos y las tentaciones. La Carmelita Misionera de santa Teresa asume camino de oracion al estilo de santa Teresa de jesús, de san Juan de la Cruz y sus madres fundadoras.


Jornada de contemplacion 2016

El lenguaje que Dios mas habla es el lenguaje del callado amor 
Un Palabra habló el Padre que fue su Hijo y esta habla en eterno silencio y en silenico ha de ser oída del alma 





Un espacio que se vive en las etapas de formacion inicial, como proceso oracional en nuestro itinerario de oracion como carmelitas desde la profunididad de la espiritualidad propia del Carmelo en la doctrina de nuestros maestros en la vida espiritual, santa Teresa y San Juan de la Cruz 

Un espacio para seguir tomando conciencia en nuestra vida de el actuar de Dios en su suavidad, ternura y toque delicado, con todo lo que exige el tomarse en serio la vida espiritual desde nuestro ser de consagradas carmelitas, lo que como buenas hijas de santa Teresa de Jesus y san Juan de la cruz, tiene que llevarnos a la transformacion de la vida, saboreando en el día a día el ser mujeres nuevas. 
En estos días nos acompaño nuestro padre san Juan de la Cruz, desde los temas: pedagogia divina, un nuevo lenguaje, centralidad en Cristo y las virtudes teologales. 


miércoles, 14 de diciembre de 2016

Salmo de adviento

SALMO VOCACIONAL DESDE MI ADVIENTO


Image result for adviento vocacional-jovenesSeñor Jesús, aquí estoy
Dispuesto a abrir mis oídos
Para escuchar el silbido de tu suave voz
Tan llena de gozo y esperanza
Como el adviento


Aquí estoy, como tus discípulos
Que se preguntan dónde vives
Y encuentra tus palabras suaves
De ven y lo verás

Aquí estoy, con corazón
Abierto a la esperanza
Atento y  junto al asombro de María
Que sabe que algo nuevo va a llegar

Con ella, quiero hacer de mi vida
Un canto de espera
Ante tu llegada, que llama
Y pide una respuesta

Aquí estoy, haciendo de mi adviento
Una oración de búsqueda
Que junto a María y José
Se abre a la aventura de la fe

Como quien lleva una inquietud dentro
Como quien sabe que la vida es sólo un momento
Y palpa a un Dios que viene a salvarnos
Buscando seguidores en su proyecto

Aquí estoy, abierto a tu voluntad
Acogiendo la fuerza de María y José en Belén
Sabiendo que ir tras tus huellas
Es un camino en fe

Quiero hacer tu voluntad
Y arriesgarme al ritmo de la esperanza
Confiar con los pobres de Belén
Sabiendo que tu estarás conmigo
Todos los días de mi vida
Con la ternura de Belén
El amor de la cruz
Y el gozo de la resurrección




martes, 13 de diciembre de 2016

Adviento

Un espacio para orar tu adviento. Cómo te preparas para vivir la navidad, en el misterio al que el mismo Dios nos quiere introducir?


lunes, 28 de noviembre de 2016

La anunciación

Cuando Dios toca tu vida para hacerte la propuesta de seguirle en la vida consagrada, llega así, si avisar. Con la sorpresa de María y desde la hondura de la fe, pues no siempre todo se comprende. A veces parece confusión, pero es esa misma fe en acción que te hace palpar la cercanía de Dios que está ahí en tu vida, invitándote a confiar en El. 

La oración de abajo te ayudará a meditar en tu vocación desde este tiempo de adviento. 

EN LA ANUNCIACION DEL ANGEL A MARIA (Su vocación)

Sin avisar se ha presentado el ángel de Dios.
Sin avisar se le ha pedido una respuesta.
Sin avisar, sin dar demasiadas explicaciones.
Sin avisar, sin aclarar mucho las cosas,
sin avisar, sin tiempo para pensarlo todo muy bien.

¡Hágase! Y algo se hace. Y algo se comienza.
¡Hágase! … aunque no lo entiendo muy bien
¡Hágase! … aunque no me lo puedo explicar.
Hágase, pero espera, Dios, que no tengo fuerzas, que no estoy preparada.
Hágase, pero ten en cuenta mi condición…
¡Hágase! Yo no lo dudo. Yo no sé cómo. ¡Yo confío!

 ¡Hágase! Y se hizo la Palabra carne en el seno de María.

domingo, 20 de noviembre de 2016

Jesucristo, Rey del universo

La solemnidad de Cristo, Rey del universo toca lo más profundo del ser humano, y por lo mismo toca las preguntas más esenciales que todo mundo nos hacemos. Quién soy? De dónde vengo? A dónde voy?, por qué estoy en este mundo?
Preguntas que no pueden encontrar respuestas, más que en Dios, el que se nos hace cercano y palpable en Jesucristo, quien desde su misma persona responde a estas preguntas. Por eso, a ti joven que estás en esta  etapa de búsqueda, del sentido de tu existencia, es importante recordar, que es en el encuentro con Cristo, desde su esencia de ser Rey del universo, pero un rey de la entrega por amor, cuyo cetro es la cruz, desde un encuentro de rostro a rostro, mirada a mirada, desde donde puedes escuchar que se pronuncia tu nombre y se te comunica un proyecto de amor. En donde Él mismo te dice que con tu persona seguirá construyendo su REINO de justicia, amor y paz.

Ese Jesús, que no es una moda, ni una idea, ni una doctrina, sino una persona, el Rey del universo, que desea ser el rey de tu corazón, y se acerca a ti con humildad y a la manera de un siervo del amor, pues su deseo sigue siendo la salvación del mundo y su reino extendido en todo el universo y para ello cuanta contigo. Por eso,  ese rey, sigue diciéndote al oído y desde su mirada misericordiosa, SIGUEME!


TU, QUÉ LE CONTESTAS? 

miércoles, 12 de octubre de 2016

Desde la mirada de Jesus

Para ti que estás en búsqueda, un espacio de oracion teresiana.


Es en en ese espacio de tu a TU con quien sabemos nos ama, es donde se escucha la voluntad de Dios, se fortalece la vocacion y se toma la desicion de seguirle no importando las consecuencias que esto conlleve, pues ahi crece la confianza y el abandono en TAN GRAN AMIGO!

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Sentir con la Iglesia

LAS LECTURAS

Alimentaba esta aspiración permanentemente leyendo todo aquello que a sus manos llegaba referente a las misiones y a los misioneros. La hermana mayor, sor María del Sagrado Corazón, afirma de ella: “Leía con avidez la vida de los misioneros, porque en ellos encontraba la expresión de sus propios deseos” (Sr. Marie del S.C.). Y ella misma lo afirma en una carta que escribe al P. Roulland: «He leído, después de vuestra partida, la vida de varios de vuestros misioneros [de las Misiones Extranjeras de París]. Leí, entre otras, la de Teófano Venard, que me interesó y emocionó sobremanera» (carta al P. Roulland). 
Su corazón se identificaba con los pensamientos y las acciones de los misioneros, vibraba con ellos; así le acontece al leer la vida del joven mártir de Tonkín: «Reflejan mis propios pensamientos, mi alma se parece a la suya» (Apéndice II). Los mártires son siempre testigos elocuentes, que nos hablan con su vida hecha palabra de fuego.


SENTIR CON LA IGLESIA
(La misión desde dentro, desde el alma, desde la oración)

Santa Teresa de Ávila nos deja como testamento la herencia del amor a la Iglesia, a la que ama y en la que desea morir. Teresa de Lisieux vive en profundidad este amor. Tomando la imagen de san Pablo, contempla a la Iglesia como ese cuerpo místico, con diversos y distintos miembros, pero que participan todos de una misma vida, que es Cristo. Todos debemos ser canales para que a todas las partes de ese cuerpo llegue la savia de la sanación y la salvación. 
Todos podemos ir prendiendo en el mundo pequeñas lámparas con la luz que arde en nuestras vidas. La madre Inés de Jesús —su hermana Paulina— nos cuenta esta confidencia: “Sor María de la Eucaristía quería encender los cirios para una procesión. Mas no disponiendo de cerillas, se acercó a la lamparilla que ardía ante las reliquias. La encontró medio apagada, con un débil resplandor sobre la mecha carbonizada. Logró, con todo, encender su vela y con ella pudo dar fuego a todas las de la Comunidad... Fue aquella llama, casi extinguida, la que produjo aquellas bellas luminarias, las cuales, a su vez, podrían comunicarse a otras infinitas e iluminar el mundo entero... Y todo se debería a la primera lamparilla que originó este incendio. Lo mismo sucede con la comunión de los santos. Frecuentemente, sin que lo sepamos, las gracias y bienes que recibimos son debidas a un alma escondida, porque el Señor, en su bondad, quiere que los santos se comuniquen recíprocamente la gracia por medio de la oración... Cuántas veces he pensado que todas las gracias que he recibido se las debo a la oración de un alma que pudo pedir por mí a Dios y a la que yo conoceré solamente en el cielo" (Últimas conversaciones, 15 de julio). 
«La caridad me dio la clave de mi vocación. Comprendí que si la Iglesia tenía un cuerpo compuesto de diferentes miembros, no podía faltarle el más necesario, el más noble de todos los órganos; comprendí que tenía un corazón, y que este corazón estaba abrasado de amor; comprendí que el amor únicamente es el que imprime movimiento a todos los miembros, que si el amor llegase a apagarse, ya no anunciarían los apóstoles el Evangelio, y rehusarían los mártires el derramar su sangre. Comprendí que el amor encierra todas las vocaciones, que el amor lo es todo, que abarca todos los tiempos y lugares porque es eterno. Y exclamé en un transporte de alegría delirante: ¡Oh Jesús, Amor mío, al fin he hallado mi vocación! ¡Mi vocación es el amor! Sí, hallé el lugar que me correspondía en el seno de la Iglesia, lugar, ¡oh Dios mío!, que me habéis señalado Vos mismo; en el corazón de mi madre la Iglesia seré yo el amor... Así lo seré todo, así se realizarán mis anhelos» (Manuscritos, cap. XI). 

Su vivir es Cristo y para Cristo. Ha encontrado su razón de ser en plenitud. Su vida y su muerte, sus alegrías y dolores...; le da igual, porque todo ha sido ofrecido, desde el amor, a fin de ganar almas para Cristo. De ella, y con toda exactitud, podemos decir que “en poco tiempo, hizo grandes cosas”.

Canto: Gloria (misa 500 años)

  Canto: Gloria (misa 500 años) En las alturas gloria al Señor y en todas las naciones al hombre paz.   Te alabamos te bendecimos,...