lunes, 28 de noviembre de 2016

La anunciación

Cuando Dios toca tu vida para hacerte la propuesta de seguirle en la vida consagrada, llega así, si avisar. Con la sorpresa de María y desde la hondura de la fe, pues no siempre todo se comprende. A veces parece confusión, pero es esa misma fe en acción que te hace palpar la cercanía de Dios que está ahí en tu vida, invitándote a confiar en El. 

La oración de abajo te ayudará a meditar en tu vocación desde este tiempo de adviento. 

EN LA ANUNCIACION DEL ANGEL A MARIA (Su vocación)

Sin avisar se ha presentado el ángel de Dios.
Sin avisar se le ha pedido una respuesta.
Sin avisar, sin dar demasiadas explicaciones.
Sin avisar, sin aclarar mucho las cosas,
sin avisar, sin tiempo para pensarlo todo muy bien.

¡Hágase! Y algo se hace. Y algo se comienza.
¡Hágase! … aunque no lo entiendo muy bien
¡Hágase! … aunque no me lo puedo explicar.
Hágase, pero espera, Dios, que no tengo fuerzas, que no estoy preparada.
Hágase, pero ten en cuenta mi condición…
¡Hágase! Yo no lo dudo. Yo no sé cómo. ¡Yo confío!

 ¡Hágase! Y se hizo la Palabra carne en el seno de María.

domingo, 20 de noviembre de 2016

Jesucristo, Rey del universo

La solemnidad de Cristo, Rey del universo toca lo más profundo del ser humano, y por lo mismo toca las preguntas más esenciales que todo mundo nos hacemos. Quién soy? De dónde vengo? A dónde voy?, por qué estoy en este mundo?
Preguntas que no pueden encontrar respuestas, más que en Dios, el que se nos hace cercano y palpable en Jesucristo, quien desde su misma persona responde a estas preguntas. Por eso, a ti joven que estás en esta  etapa de búsqueda, del sentido de tu existencia, es importante recordar, que es en el encuentro con Cristo, desde su esencia de ser Rey del universo, pero un rey de la entrega por amor, cuyo cetro es la cruz, desde un encuentro de rostro a rostro, mirada a mirada, desde donde puedes escuchar que se pronuncia tu nombre y se te comunica un proyecto de amor. En donde Él mismo te dice que con tu persona seguirá construyendo su REINO de justicia, amor y paz.

Ese Jesús, que no es una moda, ni una idea, ni una doctrina, sino una persona, el Rey del universo, que desea ser el rey de tu corazón, y se acerca a ti con humildad y a la manera de un siervo del amor, pues su deseo sigue siendo la salvación del mundo y su reino extendido en todo el universo y para ello cuanta contigo. Por eso,  ese rey, sigue diciéndote al oído y desde su mirada misericordiosa, SIGUEME!


TU, QUÉ LE CONTESTAS? 

LA VIDA CONSAGRADA A TRAVES DE LOS TIEMPOS

  La vida consagrada a través de los tiempos Desde el antiguo monacato en el desierto hasta las formas contemporáneas de la vida religiosa, ...