viernes, 24 de agosto de 2018

juventud en busqueda


UN MOMENTO DE ORACION JOVEN  EN EL DIA DE SAN BARTOLOME

Evangelio según San Juan 1,45-51.

Felipe encontró a Natanael y le dijo: "Hemos hallado a aquel de quien se habla en la Ley de Moisés y en los Profetas. Es Jesús, el hijo de José de Nazaret".

           A ti, quienes te han hablado de Jesús?

Natanael le preguntó: "¿Acaso puede salir algo bueno de Nazaret?". "Ven y verás", le dijo Felipe.

Como Natanael, has permitido que otros te lleven donde está Jesús? O bien te has dejado sorprender por su persona?

Al ver llegar a Natanael, Jesús dijo: "Este es un verdadero israelita, un hombre sin doblez".

            Jesus se expresó  así de Natanael, que crees que Jesús piensa de ti, que diría de ti?

"¿De dónde me conoces?", le preguntó Natanael. Jesús le respondió: "Yo te vi antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera".
Natanael le respondió: "Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel".

Y ciertamente ese mismo Jesús que vio a Natanael debajo de la higuera, te ve y te ha visto a ti, desde el vientre de tu madre y su mirada ha estado en toda tu vida.


Jesús continuó: "Porque te dije: 'Te vi debajo de la higuera', crees . Verás cosas más grandes todavía".
Y agregó: "Les aseguro que verán el cielo abierto, y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre."

Lo mismo, tu, cerca de El, siempre serás testigo de grandes cosas, que El hace con tu vida y con la de los demás. De verdad, te sorprenderas y desear á s como Natanael, dejar todo y seguirle.


miércoles, 25 de julio de 2018

Sinodo de la juventud 2018


Queridos jóvenes


Tengo el agrado de anunciarles que en el mes de octubre del 2018 se celebrará el Sínodo de los Obispos sobre el tema «Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional». He querido que ustedes ocupen el centro de la atención porque los llevo en el corazón. Precisamente hoy se presenta el Documento Preparatorio, que les ofrezco como una “guía” para este camino.
Me vienen a la memoria las palabras que Dios dirigió a Abrahán: «Vete de tu tierra, de tu patria y de la casa de tu padre a la tierra que yo te mostraré» (Gen 12,1). Estas palabras están dirigidas hoy también a ustedes: son las palabras de un Padre que los invita a “salir” para lanzarse hacia un futuro no conocido pero prometedor de seguras realizaciones, a cuyo encuentro Él mismo los acompaña.

Los invito a escuchar la voz de Dios que resuena en el corazón de cada uno a través del soplo vital del Espíritu Santo.

Cuando Dios le dice a Abraham «Vete», ¿qué quería decirle? Ciertamente no le pedía huir los suyos o del mundo. Su invitación fue una fuerte provocación para que dejase todo y se encaminase hacia una tierra nueva. Dicha tierra, ¿no es acaso para ustedes aquella sociedad más justa y fraterna que desean profundamente y que quieren construir hasta las periferias del mundo?

Sin embargo, hoy, la expresión «Vete» asume un significado diverso: el de la prevaricación, de la injusticia y de la guerra. Muchos jóvenes entre ustedes están sometidos al chantaje de la violencia y se ven obligados a huir de la tierra natal.

El grito de ellos sube a Dios, como el de Israel esclavo de la opresión del Faraón (cfr. Es 2, 23). Deseo también recordarles las palabras que Jesús dijo un día a los discípulos que le preguntaban: «Rabbí […] ¿dónde vives?». Él les respondió: «Venid y lo veréis» (Jn 1,38).
También a ustedes Jesús dirige su mirada y los invita a ir hacia Él. ¿Han encontrado esta mirada, queridos jóvenes? ¿Han escuchado esta voz? ¿Han sentido este impulso a ponerse en camino? Estoy seguro que, si bien el ruido y el aturdimiento parecen reinar en el mundo, esta llamada continua a resonar en el corazón da cada uno para abrirlo a la alegría plena.

Esto será posible en la medida en que, a través del acompañamiento de guías expertos, sabrán emprender un itinerario de discernimiento para descubrir el proyecto de Dios en la propia vida. Incluso cuando el camino se encuentre marcado por la precariedad y la caída, Dios, que es rico en misericordia, tenderá su mano para levantarlos.

En Cracovia, durante la apertura de la última Jornada Mundial de la Juventud, les pregunté varias veces: «Las cosas, ¿se pueden cambiar?». Y ustedes exclamaron juntos a gran voz «¡sí»”.
Esa es una respuesta que nace de un corazón joven que no soporta la injusticia y no puede doblegarse a la cultura del descarte, ni ceder ante la globalización de la indiferencia.

¡Escuchen ese grito que viene de lo más íntimo! También cuando adviertan, como el profeta Jeremías, la inexperiencia propia de la joven edad, Dios los estimula a ir donde Él los envía: «No les tengas miedo, que contigo estoy para salvarte» (Jer 1,8).

Un mundo mejor se construye también gracias a ustedes, que siempre desean cambiar y ser generosos. No tengan miedo de escuchar al Espíritu que les sugiere opciones audaces, no pierdan tiempo cuando la conciencia les pida arriesgar para seguir al Maestro.

También la Iglesia desea ponerse a la escucha de la voz, de la sensibilidad, de la fe de cada uno; así como también de las dudas y las críticas. Hagan sentir a todos el grito de ustedes, déjenlo resonar en las comunidades y háganlo llegar a los pastores.

San Benito recomendaba a los abades consultar también a los jóvenes antes de cada decisión importante, porque «muchas veces el Señor revela al más joven lo que es mejor» (Regla de San Benito III, 3).

Así, también a través del camino de este Sínodo, yo y mis hermanos Obispos queremos contribuir cada vez más a vuestro gozo (cfr. 2 Cor 1,24). Los proteja María de Nazaret, una joven como ustedes a quien Dios ha dirigido su mirada amorosa, para que los tome de la mano y los guíe a la alegría de un ¡heme aquí! pleno y generoso (cfr. Lc 1,38).

Con paternal afecto,

FRANCISCO

domingo, 20 de mayo de 2018

PENTECOSTES

TU RESPUESTA ES TU PENTECOSTES 


Tomarte la vida en serio es un sueno de Dios, un don del Espíritu que te creo no por pura casualidad, sino por una transcendental razón, y es precisamente  la suave brisa, el fuego que arde y quema, el viento que empuja, quien puede dar a tu vida el giro que necesita, la misión por la que estas en este mundo y en este tiempo de la historia.

PENTECOSTES ES LA OPORTUNIDAD DEL DISCERNIMIENTO. QUE QUIERE DIOS DE TI, ESPIRITU SANTO, QUE ESTAS HACIENDO EN MI? QUE ESTAS DESPERTANDO EN MI INTERIOR? A DONDE ME LLEVAS?

SILENCIO..

ORAMOS CON EL  SIGUIENTE TEXTO:


Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (2,1-11):
AL cumplirse el día de Pentecostés, estaban todos juntos en el mismo lugar. De repente, se produjo desde el cielo un estruendo, como de viento que soplaba fuertemente, y llenó toda la casa donde se encontraban sentados.\

Lo primero y necesario es ponerte en actitud de escucha, de apertura, de búsqueda, de oración y preguntándole a Dios, que quieres de mi. La actitud intensa que desde sus miedos y limitaciones tuvieron los discípulos, junto con María en PENTECOSTES.
María, madre de la Iglesia ven a orar conmigo, y llévame a la seria búsqueda de mi misión.
Meditamos!

Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se dividían, posándose encima de cada uno de ellos. Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía manifestarse.

Deja que el Espíritu Santo sea el fuego que arde en ti, que queme tus miedos, comodidades y seguridades y permite que fluya. Esa inquietud interior es el fuego que viene a posarse en ti, dejándote inquieto para responder a una misión.

Meditamos!

Residían entonces en Jerusalén judíos devotos venidos de todos los pueblos que hay bajo el cielo. Al oírse este ruido, acudió la multitud y quedaron desconcertados, porque cada uno los oía hablar en su propia lengua. Estaban todos estupefactos y admirados, diciendo:
«¿No son galileos todos esos que están hablando? Entonces, ¿cómo es que cada uno de nosotros los oímos hablar en nuestra lengua nativa? Entre nosotros hay partos, medos, elamitas y habitantes de Mesopotamia, de Judea y Capadocia, del Ponto y Asia, de Frigia y Panfilia, de Egipto y de la zona de Libia que limita con Cirene; hay ciudadanos romanos forasteros, tanto judíos como prosélitos; también hay cretenses y árabes; y cada uno los oímos hablar de las grandezas de Dios en nuestra propia lengua».

Entonces sentirás que tu corazón se ensancha y ya no podrás quedarte indiferente ante tantas realidades oscuras de nuestro mundo, que te hará capaz de trascender razas y culturas, porque la respuesta vocacional te abre al mundo entero, al universo y te hace descubrir el actuar de Dios en todos los rincones de la tierra.

Meditamos!

viernes, 20 de abril de 2018

Jornada Mundial de oracion por las vocaciones


MENSAJE DEL PAPA FRANCISCO EN EL DIA MUNDIAL DE ORACION POR LAS VOCACIONES. CELEBRACION DE JESUS COMO EL BUEN PASTOR.

ESCUCHAR, DISCERNIR Y VIVIR, SON TRES ASPECTOS QUE EL MISMO JESUS PRACTICO EN SU MINISTERIO. HOY SE HA CUMPLIDO!!!

Escuchar

Puesto que el llamado de Dios no es tan evidente y vivimos en una sociedad muy ruidosa, si lo queremos escuchar, es necesario prepararnos al silencio y vaciarnos entre otras cosas, de nosotros mismos. 
Eso mismo hizo Jesús.

La llamada del Señor —cabe decir— no es tan evidente como todo aquello que podemos oír, ver o tocar en nuestra experiencia cotidiana. Dios viene de modo silencioso y discreto, sin imponerse a nuestra libertad. Así puede ocurrir que su voz quede silenciada por las numerosas preocupaciones y tensiones que llenan nuestra mente y nuestro corazón.
Es necesario entonces prepararse para escuchar con profundidad su Palabra y la vida, prestar atención a los detalles de nuestra vida diaria, aprender a leer los acontecimientos con los ojos de la fe, y mantenerse abiertos a las sorpresas del Espíritu.
Si permanecemos encerrados en nosotros mismos, en nuestras costumbres y en la apatía de quien desperdicia su vida en el círculo restringido del propio yo, no podremos descubrir la llamada especial y personal que Dios ha pensado para nosotros, perderemos la oportunidad de soñar a lo grande y de convertirnos en protagonistas de la historia única y original que Dios quiere escribir con nosotros.
También Jesús fue llamado y enviado; para ello tuvo que, en silencio, escuchar y leer la Palabra en la sinagoga y así, con la luz y la fuerza del Espíritu Santo, pudo descubrir plenamente su significado, referido a su propia persona y a la historia del pueblo de Israel.
Esta actitud es hoy cada vez más difícil, inmersos como estamos en una sociedad ruidosa, en el delirio de la abundancia de estímulos y de información que llenan nuestras jornadas. Al ruido exterior, que a veces domina nuestras ciudades y nuestros barrios, corresponde a menudo una dispersión y confusión interior, que no nos permite detenernos, saborear el gusto de la contemplación, reflexionar con serenidad sobre los acontecimientos de nuestra vida y llevar a cabo un fecundo discernimiento, confiados en el diligente designio de Dios para nosotros.
Como sabemos, el Reino de Dios llega sin hacer ruido y sin llamar la atención (cf. Lc 17,21), y sólo podemos percibir sus signos cuando, al igual que el profeta Elías, sabemos entrar en las profundidades de nuestro espíritu, dejando que se abra al imperceptible soplo de la brisa divina (cf. 1 R 19,11-13).

Discernir

Como Jesús en la Sinagoga, solo desde el discernimiento, que es un proceso de diálogo con el Señor, donde se escucha la voz del Espíritu, es como podemos descubrir nuestra vocación.


Jesús, leyendo en la sinagoga de Nazaret el pasaje del profeta Isaías, discierne el contenido de la misión para la que fue enviado y lo anuncia a los que esperaban al Mesías: «El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado a evangelizar a los pobres, a proclamar a los cautivos la libertad, y a los ciegos, la vista; a poner en libertad a los oprimidos; a proclamar el año de gracia del Señor» (Lc 4,18-19).
Del mismo modo, cada uno de nosotros puede descubrir su propia vocación sólo mediante el discernimiento espiritual, un «proceso por el cual la persona llega a realizar, en el diálogo con el Señor y escuchando la voz del Espíritu, las elecciones fundamentales, empezando por la del estado de vida» (Sínodo de los Obispos, XV Asamblea General Ordinaria, Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional, II, 2).
Descubrimos, en particular, que la vocación cristiana siempre tiene una dimensión profética. Como nos enseña la Escritura, los profetas son enviados al pueblo en situaciones de gran precariedad material y de crisis espiritual y moral, para dirigir palabras de conversión, de esperanza y de consuelo en nombre de Dios. Como un viento que levanta el polvo, el profeta sacude la falsa tranquilidad de la conciencia que ha olvidado la Palabra del Señor, discierne los acontecimientos a la luz de la promesa de Dios y ayuda al pueblo a distinguir las señales de la aurora en las tinieblas de la historia.
También hoy tenemos mucha necesidad del discernimiento y de la profecía; de superar las tentaciones de la ideología y del fatalismo y descubrir, en la relación con el Señor, los lugares, los instrumentos y las situaciones a través de las cuales él nos llama. Todo cristiano debería desarrollar la capacidad de «leer desde dentro» la vida e intuir hacia dónde y qué es lo que el Señor le pide para ser continuador de su misión.

Vivir

Una vez que se discierne el llamado, es necesario hacerlo hoy, es decir no se puede esperar por desidia, ni esperar a ser perfectos, ni quedarnos en nuestros miedos, pues Dios llama desde nuestros límites. HOY SE HA CUMPLIDO!

Por último, Jesús anuncia la novedad del momento presente, que entusiasmará a muchos y endurecerá a otros: el tiempo se ha cumplido y el Mesías anunciado por Isaías es él, ungido para liberar a los prisioneros, devolver la vista a los ciegos y proclamar el amor misericordioso de Dios a toda criatura. Precisamente «hoy —afirma Jesús— se ha cumplido esta Escritura que acabáis de oír» (Lc 4,20).
La alegría del Evangelio, que nos abre al encuentro con Dios y con los hermanos, no puede esperar nuestras lentitudes y desidias; no llega a nosotros si permanecemos asomados a la ventana, con la excusa de esperar siempre un tiempo más adecuado; tampoco se realiza en nosotros si no asumimos hoy mismo el riesgo de hacer una elección. ¡La vocación es hoy! ¡La misión cristiana es para el presente! Y cada uno de nosotros está llamado —a la vida laical, en el matrimonio; a la sacerdotal, en el ministerio ordenado, o a la de especial consagración— a convertirse en testigo del Señor, aquí y ahora.
Este «hoy» proclamado por Jesús nos da la seguridad de que Dios, en efecto, sigue «bajando» para salvar a esta humanidad nuestra y hacernos partícipes de su misión. El Señor nos sigue llamando a vivir con él y a seguirlo en una relación de especial cercanía, directamente a su servicio. Y si nos hace entender que nos llama a consagrarnos totalmente a su Reino, no debemos tener miedo. Es hermoso —y es una gracia inmensa— estar consagrados a Dios y al servicio de los hermanos, totalmente y para siempre.
El Señor sigue llamando hoy para que le sigan. No podemos esperar a ser perfectos para responder con nuestro generoso «aquí estoy», ni asustarnos de nuestros límites y de nuestros pecados, sino escuchar su voz con corazón abierto, discernir nuestra misión personal en la Iglesia y en el mundo, y vivirla en el hoy que Dios nos da.
María Santísima, la joven muchacha de periferia que escuchó, acogió y vivió la Palabra de Dios hecha carne, nos proteja y nos acompañe siempre en nuestro camino.


jueves, 15 de marzo de 2018

Oracion del papa por el Sinodo

ORACIÓN DEL PAPA FRANCISCO POR LOS JÓVENES
EN VISTA DEL SÍNODO DE LOS OBISPOS DE 2018 SOBRE EL TEMA:
«Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional»


Señor Jesús, tu Iglesia en camino hacia el Sínodo dirige su mirada a todos los jóvenes del mundo. Te pedimos para que con audacia se hagan cargo de la propia vida, vean las cosas más hermosas y profundas y conserven siempre el corazón libre. Acompañados por guías sapientes y generosos, ayúdalos a responder a la llamada que Tú diriges a cada uno de ellos, para realizar el propio proyecto de vida y alcanzar la felicidad. Mantén abiertos sus corazones a los grandes sueños y haz que estén atentos al bien de los hermanos. Como el Discípulo amado, estén también ellos al pie de la Cruz para acoger a tu Madre, recibiéndola de Ti como un don. Sean testigos de la Resurrección y sepan reconocerte vivo junto a ellos anunciando con alegría que tú eres el Señor. Amén.


Franciscus

Objetivo del Sinodo 2018

El Papa Francisco ha establecido que en octubre de 2018 se celebrará la XV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos sobre el tema "Juventud, fe y discernimiento vocacional".

El Vaticano afirmó que el Sínodo de 2018 se centrará en cómo:
"acompañar a los jóvenes en su camino existencial hacia la madurez para que, mediante un proceso de discernimiento, descubran su proyecto de vida y lo realicen con alegría abriéndose al encuentro con Dios y con los seres humanos y participando activamente en la edificación de la Iglesia y de la sociedad".

lunes, 29 de enero de 2018

Lo extraordinario del tiempo ordinario


Después de Adviento y Navidad en donde contemplábamos a Jesús pequeño, la liturgia empieza a ponernos a Jesús en acción, donde una de sus primeras acciones es llamar a los discípulos para iniciar con ellos todo un proyecto de vida para la humanidad. En Mateo 4,19, Jesús les dice a Pedro y a Andrés: “Síganme y yo los haré pescadores de hombres” (Mateo 4:19). Además, extiende la misma invitación a otros dos pescadores: Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo. Los cuatro la aceptan sin dudar. Dejan su negocio de pesca y se convierten en los primeros discípulos de Jesús que se dedicarán exclusivamente a acompañarlo.


Tiempo ordinario es también un tiempo para ponerte a la escucha de Jesús y preguntarle que é quiere de ti. Desde la barca de tu vida, desde tu mar, déjate contemplar por El y escuchar la dulce y exigente frase de “Síganme y yo los haré pescadores de hombres”. Asi este tiempo se convertiráa en extraordinario. El mundo, como en tiempo de Jesús sigue necesitando el continuo renacer de la Iglesia de hombres y mujeres que se comprometan en su proyecto salvador. Escucha su llamado y si es para ti la invitación, no dudes en decirle SI. 

sábado, 30 de diciembre de 2017

GRACIAS 2017




Porque cada instante, cada minuto, y cada segundo fueron tocados por la misericordia de Dios.

Su gracia fue envolviendo cada día y cada hora.

Los momentos de felicidad dieron testimonio  de que Dios es infinita alegría

Los momentos de preocupación asumieron que solo Dios puede tener el control de la historia

Los momentos de logros, aplaudieron al Dios que cumple sus promesas


Los momentos de oscuridad supieron encontrar y dar paso
a Aquel que es la luz misma

Los momentos de tristeza acudieron a buscar en Dios la fuente de la  alegría

Los momentos de lágrimas se toparon con el Dios de todo consuelo

Los momentos de caídas y errores  se convirtieron en enseñanza
Y en la actitud de un niño que depende de Dios

Y todo, finalmente se convirtió en armonía, como un arcoíris que muestra
que cada color es necesario, experimentando la belleza de la vida,
cuando esta se toma y se abraza como viene y cuando con mirada y actitud contemplativa se palpa que realmente en Dios somos, nos movemos y existimos

Y cada etapa, cada año, es un trozo de historia que Dios va escribiendo
como nuestra historia de salvación

FELIZ  Y BENDECIDO 2018


sábado, 23 de diciembre de 2017

FELIZ NAVIDAD, LES DESEA CMST

“Al principio existía la Palabra, 
y la Palabra estaba junto a Dios,
 y la Palabra era Dios”. 


Porque en el principio ya estaba la palabra, y precisamente tú, ya estabas en su plan, en todo cuanto existía. Y porque por esta PALABRA, se hizo todo cuando existe, por ella exististe tú, y en ella tiene sentido tu vida y por lo tanto tu VOCACION, ya que en  ella estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.  La luz que brilla en las tinieblas, y  que las tinieblas no percibieron, Y a cuantos no la percibieron, no se dieron cuenta de  la razón de su existencia en este mundo.
 QUE NAVIDAD SEA PARA TI JOVEN BUSCADOR, EL ENCUENTRO CON LA MIRADA TIERNA DEL NIÑO DE BELEN, EN CUYO RESPLANDOR PUEDES ENCONTRAR  LA LUZ QUE ILUMINA EL PLAN DE DIOS EN TU VIDA, QUE ESTE ENCUENTRO  SEA EL MOTIVO PARA SEGUIRLE A EL Y ACOGER SU PROYECTO SALVADOR EN UNA RESPUESTA A TU VOCACIÓN.
VALE LA PENA ARRIESGARSE POR AQUEL QUE DEJÓ  SU CIELO POR VIVIR EN LA LIMITACIÓN DE NUESTRO MUNDO. 





FELIZ NAVIDAD Y AÑO NUEVO 2018 TE DESEAMOS QUIENES DESEAMOS RESPONDER CON FIDELIDAD  AL DON DE LA VOCACIÓN EN LA VIDA CONSAGRADA COMO CARMELITAS MISIONERAS DE SANTA TERESA. 

viernes, 22 de diciembre de 2017

FELIZ NAVIDAD! les desea CMST

“Al principio existía la Palabra, 
y la Palabra estaba junto a Dios,
 y la Palabra era Dios”. 


Porque en el principio ya estaba la palabra, y precisamente tú, ya estabas en su plan, en todo cuanto existía. Y porque por esta PALABRA, se hizo todo cuando existe, por ella exististe tú, y en ella tiene sentido tu vida y por lo tanto tu VOCACION, ya que en  ella estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.  La luz que brilla en las tinieblas, y  que las tinieblas no percibieron, Y a cuantos no la percibieron, no se dieron cuenta de  la razón de su existencia en este mundo.
 QUE NAVIDAD SEA PARA TI JOVEN BUSCADOR, EL ENCUENTRO CON LA MIRADA TIERNA DEL NIÑO DE BELEN, EN CUYO RESPLANDOR PUEDES ENCONTRAR  LA LUZ QUE ILUMINA EL PLAN DE DIOS EN TU VIDA, QUE ESTE ENCUENTRO  SEA EL MOTIVO PARA SEGUIRLE A EL Y ACOGER SU PROYECTO SALVADOR EN UNA RESPUESTA A TU VOCACIÓN.
VALE LA PENA ARRIESGARSE POR AQUEL QUE DEJÓ  SU CIELO POR VIVIR EN LA LIMITACIÓN DE NUESTRO MUNDO. 

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FELIZ NAVIDAD Y AÑO NUEVO 2018 TE DESEAMOS QUIENES DESEAMOS RESPONDER CON FIDELIDAD  AL DON DE LA VOCACIÓN EN LA VIDA CONSAGRADA COMO CARMELITAS MISIONERAS DE SANTA TERESA. 

martes, 5 de diciembre de 2017

Escucha, discierne y vive!

En el marco de la XV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos dedicada a los jóvenes, “en particular a la relación entre los jóvenes, la fe y la vocación”, que se celebrará en el próximo mes de octubre, el Pontífice reflexionó sobre tres conceptos: escucha, discernimiento y vida. 

“En la diversidad y la especificidad de cada vocación, personal y eclesial, se necesita escuchar, discernir y vivir esta palabra que nos llama desde lo alto y que, a la vez que nos permite hacer fructificar nuestros talentos, nos hace también instrumentos de salvación en el mundo y nos orienta a la plena felicidad”, señaló el Santo Padre.
Escuchar
Francisco afirmó que “la llamada del Señor no es tan evidente como todo aquello que podemos oír, ver o tocar en nuestra experiencia cotidiana”. Destacó que “Dios viene de modo silencioso y discreto, sin imponerse a nuestra libertad. Así puede ocurrir que su voz quede silenciada por las numerosas preocupaciones y tensiones que llenan nuestra mente y nuestro corazón”.
Por ello, es necesario “prepararse para escuchar con profundidad su Palabra y la vida, prestar atención a los detalles de nuestra vida diaria, aprender a leer los acontecimientos con los ojos de la fe, y mantenerse abiertos a las sorpresas del Espíritu”.

El Pontífice explicó que para poder escuchar esa llamada del Señor hay que abrirse, salir de uno mismo. “Si permanecemos encerrados en nosotros mismos, en nuestras costumbres y en la apatía de quien desperdicia su vida en el círculo restringido del propio yo, no podremos descubrir la llamada especial y personal que Dios ha pensado para nosotros, perderemos la oportunidad de soñar a lo grande y de convertirnos en protagonistas de la historia única y original que Dios quiere escribir con nosotros”.
Ahora bien, reconoció que esa actitud de escucha, “es hoy cada vez más difícil, inmersos como estamos en una sociedad ruidosa, en el delirio de la abundancia de estímulos y de información que llenan nuestras jornadas”. Por ello invitó a la contemplación, a “reflexionar con serenidad sobre los acontecimientos de nuestra vida y llevar a cabo un fecundo discernimiento, confiados en el diligente designio de Dios para nosotros”.
Discernir
“Cada uno de nosotros –explicó el Papa Francisco– puede descubrir su propia vocación sólo mediante el discernimiento espiritual”. Insistió en que “la vocación cristiana siempre tiene una dimensión profética”.
Afirmó que “hoy tenemos mucha necesidad del discernimiento y de la profecía; de superar las tentaciones de la ideología y del fatalismo y descubrir, en la relación con el Señor, los lugares, los instrumentos y las situaciones a través de las cuales Él nos llama. Todo cristiano debería desarrollar la capacidad de ‘leer desde dentro’ la vida e intuir hacia dónde y qué es lo que el Señor le pide para ser continuador de su misión”.
Vivir
En el mensaje, Francisco destacó la necesidad de asumir la vocación, una vez descubierta, sin rezagarse: “¡La vocación es hoy! ¡La misión cristiana es para el presente! Y cada uno de nosotros está llamado (a la vida laical, en el matrimonio; a la sacerdotal, en el ministerio ordenado, o a la de especial consagración) a convertirse en testigo del Señor, aquí y ahora”.
“El Señor sigue llamando hoy para que le sigan –aseguró–. No podemos esperar a ser perfectos para responder con nuestro generoso ‘aquí estoy’, ni asustarnos de nuestros límites y de nuestros pecados, sino escuchar su voz con corazón abierto, discernir nuestra misión personal en la Iglesia y en el mundo, y vivirla en el hoy que Dios nos da”



Canto: Gloria (misa 500 años)

  Canto: Gloria (misa 500 años) En las alturas gloria al Señor y en todas las naciones al hombre paz.   Te alabamos te bendecimos,...